
Te sugerimos poner a prueba la base de conocimiento de tu asistente: realiza preguntas frecuentes, simula objeciones comerciales, consulta políticas de tu negocio y evalúa la fluidez de sus respuestas.
¿Cómo realizar tus pruebas de forma efectiva?
Pregunta como un cliente real: Consulta por tus servicios, precios, ubicaciones u horarios institucionales.
Pon a prueba los límites: Pregunta sobre políticas de cancelación, reembolsos, garantías o mallas curriculares.
Prueba el flujo comercial: Intenta simular el agendamiento de una cita, dejar tus datos de contacto o solicitar información específica de un producto.
Si encuentras algún detalle ortográfico, de tono o de lógica conversacional, compártenos tus comentarios para aplicar las calibraciones finales en el sistema antes de su despliegue oficial.